Técnicamente, se entiende que un ladrillo es Klinker cuando tiene una tasa de absorción de humedad menor al 6%, una densidad de al menos 2.000 Kg/m³ y una resistencia mecánica a la compresión de al menos 400 Kg/cm².

Se trata del ladrillo más resistente que puede proveerse para la construcción de fachadas.

Ofrecemos este producto puesto que es ajeno a las patologías causadas por las sales, la lluvia contaminada o acidificada, las heladas, etc. y, por tanto, se puede garantizar su durabilidad durante muchos años en condiciones extremas, evitando así activaciones de garantías de obra que, muchas veces, son provocadas por niveles de contaminación atmosférica por encima de los estándares normales.

Está disponible en una gran variedad de colores.

COLORES REALES